Desde el mirador del parque de la Bastida, al fondo del paisaje, se puede contemplar una caseta pequeña perdida y abandonada de color gris; si miro hacia abajo, se puede ver un conjunto de bloques de color amarillo, más abajo, puedo contemplar el gran amplio barrio de Singerlin con grandes bloques de diferentes colores y de diferentes tamaños, aún más abajo, se puede ver el recinto Torribera con edificios y con un gran jardín, a la izquierda, se puede contemplar el hotel Ibis y el Cinema City. Si agachamos la vista, se puede contemplar el parque forestal de la Bastida, con un amplio jardín lleno de árboles de diferentes tamaños y de diferentes clases, más cerca, podemos ver un amplio y largo camino de tierra para pasear, con farolas un tanto oxidadas debido al tiempo, y más cerca se contempla una pequeña explanada llena de plantas y hierba de color claro. Se puede oír el sonido del cortacésped y también un grito. Y, finalmente, se puede oler el aire puro de la montaña.
Aitor Barbero, 1ºA
miércoles, 30 de mayo de 2012
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